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La
Fundación Leer es una organización no gubernamental que se dedica
a incentivar la lectura y promover la alfabetización de niños y
jóvenes en el país "generando un impacto duradero y positivo en
su desarrollo personal que facilite su inserción plena en la sociedad"
Al menos estos son los objetivos que la Fundación
declara perseguir, tal como figuran en la fachada de su página
web y de su Boletín para Educadores del bimestre noviembre-diciembre
de 2005.
La entidad ofrece sus servicios principalmente a los colegios
primarios, en conjunto con los cuales desarrolla alrededor de una
decena de programas dedicados a los chicos.
Organiza Jornadas y Maratones de lectura, regala libros,
crea rincones de lectura en instituciones educativas o centros comunitarios,
promueve la alfabetización en niños y madres jóvenes, promueve el
uso de la computación, el software educativo e Internet. Nadie podría
negar que se trata de una institución filantrópica.
Pero ¿se trata en verdad de filantropía? ¿Quiénes están detrás
de la Fundación Leer?
Dime quién te financia
y te diré quién eres
La Fundación Leer de
Argentina es la representante en el país de "Reading is Fundamental"
(RIF) de los Estados Unidos, con sede en Washington. La versión
local de RIF fue fundada en 1997 por Félix de Barrio, quien se inició
en las tareas de ayuda escolar mientras se desempeñaba como presidente
del grupo Liquid de Argentina, formado alrededor de la empresa estadounidense
Liquid Carbonic.
Entre los patrocinantes de Leer se encuentran varias de las
empresas más contaminantes del planeta. Tres de ellas, la Dow
Chemical (que adoptó en el país la denominación de Dow Química
Argentina); Shell y Procter & Gamble, figuran en las
listas de las diez peores corporaciones, que anualmente elabora
la prestigiosa revista norteamericana Multinational Monitor, honor
que comparten con la Coca Cola y Merril Lynch, dos
de las auspiciantes de "Reading is Fundamental", la "casa matriz"
de Washington.
Pero no sólo están las empresas más contaminantes en la lista
de patrocinadores de la fundación, sino también las agencias de
relaciones públicas que se encargan de diseñar campañas y estrategias
para mejorarles la imagen, como Burson & Masteller sobre
la que hablaremos más adelante. Las estrategias son variadas, e
incluyen la "filantropía".
Los patrocinadores y la contaminación
Dow Chemical, Monsanto, Minera Alumbrera,
Shell, Chevron, Tecpetrol, Pan American
Energy, Procter & Gamble, son algunas de las empresas
que figuran en el listado de patrocinadores de la Fundación Leer,
que puede consultarse en su página web: www.leer.org.ar.
¿Qué le parece Doña Rosa si vemos algunos antecedentes de estas
empresas que quieren (contaminar) al país, y sobre todo a sus niños?
Dow Chemical
Dow
Chemical es uno de los creadores del agente naranja, compuesto
sumamente tóxico a base de dioxinas, utilizado como desfoliador
en la guerra de Vietnam.
Anticipándose al encargo que poco después le haría el gobierno
de los EE.UU., la Dow contrató en 1964 a un dermatólogo de la Universidad
de Pensilvania para que hiciera ensayos con dioxina utilizando a
reclusos de la Prisión de Holmesburg, de Filadelfia. Los ensayos
se realizaron sobre 70 internos y sus 'avances' serían usados a
gran escala contra la población civil vietnamita.
El agente naranja era una mezcla de 2,4,5-T y
2,4-D, dos herbicidas fabricados y comercializados de manera
habitual por la compañía, el primero de ellos de comprobado efecto
cancerígeno. A pesar de ser perfectamente consciente de esta cualidad
del 2,4,5-T, la Dow utilizó todas sus influencias para seguir manteniéndolo
en el mercado el mayor tiempo posible, y logró prolongar su fabricación
y venta hasta 1983 en Estados Unidos y hasta 1987 en Nueva Zelandia.
El 2,4-D, con menor cantidad de dioxinas pero también de
fuerte toxicidad, se sigue usando de manera creciente a pesar de
estar en la lista de sustancias peligrosas. Según un meticuloso
informe
del departamento de salud de Nueva Jersey, una exposición prolongada
al 2,4-D puede provocar irritación severa de la piel, los ojos,
nariz y garganta; edema pulmonar; dolor de cabeza; contracciones
musculares; nauseas; vómitos; diarrea y pérdida de peso. Puede causar
daño al hígado, los riñones y la reproducción.
En los últimos años las fábricas de 2,4-D fueron transferidas
de Estados Unidos y Europa hacia los países en desarrollo.
En la actualidad, los grandes fabricantes se encuentran en China,
Taiwán, México, Brasil, Argentina e Indonesia
Entre 1970 y 1971, la factoría de la Dow en Midland, Michigan,
vertió más de 17.000 millones de litros de aguas residuales
diariamente al río Brazos y al golfo de México, contaminó la cuenca
del río Tittabawasee, y en Canadá fue demandada por contaminar con
mercurio el río y el lago St. Clair, el río Detroit y el lago Eric.
En 1971, la empresa continuó sus ensayos con presos esta
vez para probar un pesticida tóxico en el organismo humano. El resultado,
al parecer satisfactorio, les valió para descubrir un nuevo agente
nervioso, el Chlorpyrifos.
Union
Carbide, responsable de la tragedia de Bhopal en la India, fue absorbida
por la Dow Chemical con posterioridad al accidente. En la
medianoche del 2 al 3 de diciembre de 1984, la fábrica de pesticida
de Union Carbide en Bhopal sufrió una fuga de 27 toneladas de gases
letales que mataron inmediatamente a unas 8.000 personas y envenenaron
a miles más. En la actualidad, al menos 150.000 personas padecen
problemas de salud graves como cáncer y daños neurológicos, y más
de 20.000 se ven obligadas a beber agua con niveles peligrosos de
mercurio, tetracloruro de carbono y otros contaminantes orgánicos
persistentes y metales pesados.
Activistas de todo el mundo se han movilizado para exigir
que Dow Chemical asuma sus responsabilidades por la tragedia pero
la empresa se mantiene firme en su negativa. Union Carbide y su
ex presidente, Warren Andersen, han sido acusados de homicidio por
las muertes de Bhopal, pero se niegan a comparecer ante los tribunales
indios.
En Argentina Dow Chemical es
una de las responsables junto a Solvay Indupa de la contaminación
de la Ría de Bahía Blanca. La ong ecologista Greenpeace tomó muestras
de efluentes y sedimentos en el canal colector común empleado por
dichas empresas en el polo petroquímico de Bahía Blanca, y las hizo
analizar en el laboratorio de la Universidad de Exeter, Inglaterra.
Los resultados arrojaron la existencia de una gran variedad de contaminantes
orgánicos y altos niveles de metales pesados.
Entre los contaminantes presentes se hallaron mercurio, triclorobencenos,
hexaclorobenceno, hidrocarburos aromáticos policíclicos, bifenilo,
nonilfenol, cloroformo, diclorobencenos, tetracloroeteno, benceno,
alquilbencenos, ésteresftalato y zinc.
¿Cuántos libros habrán recibido a cambio los niños de Bahía
Blanca?
Monsanto
Monsanto
no le va en zaga a Dow Chemical en materia de contaminación. Fue
el creador
del PCB y su principal fabricante. Durante mucho tiempo el
centro mundial de la producción de PCB fue la fábrica de Monsanto
en los suburbios de St.Louis Este,
Illinois. La ciudad tiene la tasa
más alta de muerte fetal y nacimientos prematuros en todo
el estado, la tercera tasa más
alta de mortalidad infantil, y una de las más altas tasas de asma
en todos los EE.UU.
Al igual que Dow Chemical produjo
el agente naranja para el ejército de los Estados Unidos, pero el
que elaboraba Monsanto tenía concentraciones de dioxina mucho más
altas que el de Dow.
También produce el edulcorante
artificial aspartamo que según investigadores de la Federal Drugs
Administration es un potencial inductor de tumores cerebrales.
Monsanto
es líder en la producción de organismos genéticamente modificados
(GM) y un especialista en introducirlos clandestinamente burlando
las legislaciones de los países en que actúa. La papa GM New Leaf
Plus fue detectada en Japón, donde estaba prohibida, en una partida
de las papas fritas Pringles elaboradas por Procter & Gamble,
otro de los auspiciantes de la fundación Leer.
En Argentina Monsanto
introdujo ilegalmente una variedad de maíz RoundUp Ready y en Bolivia,
el Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo denunció que entre
los componentes de la ayuda alimentaria proporcionada por la Agencia
Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) fue hallado
también el Round Up Ready, y otros dos tipos de maíces GM no aprobados,
el Star Link y el BTXtra, este último también producido por Monsanto.
En 1986, la multinacional fue
condenada a pagar 108 millones de dólares por su responsabilidad
en la muerte por leucemia de un empleado en Texas. En 1991 fue multada
en un millón de dólares por el Fiscal General de Massachussets,
por un escape de 756 mil litros de ácido. Para la misma época tuvo
que hacer frente a 39 millones de dólares en Houston, Texas, por
depositar elementos químicos peligrosos en fosas no protegidas.
En 1995, Monsanto era la quinta empresa de los EE.UU en el Inventario
de Residuos Tóxicos, habiendo descargado cerca de 17 mil toneladas
de productos contaminantes en el aire, tierra, agua y subsuelo.
Minera Alumbrera
Minera Alumbrera Limited
es propiedad del grupo suizo Xstrata, y explota la tercera
mina más grande de oro y cobre de América, Bajo de la Alumbrera,
ubicada en la provincia de Catamarca.
Pese a que los camiones trabajan las 24 horas de los 365
días del año, las reservas de casi 400 millones de toneladas de
oro y cobre de la mina catamarqueña les aseguran trabajo como mínimo
hasta 2017.
La provincia de Catamarca percibe apenas un 2% de
lo que la empresa declara que extrae de boca de mina. Si un funcionario
quiere penetrar esa fortaleza custodiada cuasi militarmente, debe
avisar (o pedir permiso) con 48 horas de anticipación. La falta
de control hace que la AFIP-Aduana se base en las planillas presentadas
por Minera Alumbrera, por lo que el estado paga devoluciones o exenciones
por algo que no controla, según denunció en una extensa nota el
periodista Sergio Carreras del diario cordobés La Voz del Interior.
Teniendo en cuenta el monto de lo abonado hasta el momento
en materia de regalías, se estima que a lo largo de 20 años Alumbrera
habrá pagado alrededor de 135 millones de dólares, apenas
el 0,00013% de las ganancias previstas para el 2017, que
tienen un piso de 15.000 millones de dólares netos.
Minera Alumbrera ni siquiera
da trabajo, porque el mineral es extraído por maquinarias, y luego
transportado por un mineraloducto de 350 kilómetros de extensión
directamente al puerto de Rosario y de allí a países desarrollados
donde tiene lugar el procesado final que no se hace en Argentina.
Instalada en una zona
de intensa sequía, donde los pobladores para abastecerse de agua
deben recurrir al río Belén que permanece seco la mayor parte del
año, la Alumbrera utiliza más de 51 millones de litros por día,
que obtiene de seis pozos perforados en una reserva acuífera subterránea.
Poblaciones en la zona de Belén y Santa María en cambio ya no tendrán
acceso al agua potable, porque el mineraloducto traspasó tres napas.
En la localidad de Cruz
Alta, en Tucumán, se le extrae el agua al material transportado
por el mineraloducto, la cual es tirada al río Salí sin proceso
previo. Los peces muertos y el agua de esa cuenca fueron estudiados
por Gendarmería Nacional encontrando la presencia de químicos como
cobre, cromo y arsénico, y contaminación con material radioactivo.
La concentración de cobre por litro de agua encontrada fue 100 veces
superior a la tolerable.
El ingeniero en
Minas, Héctor Nieva, realizó un estudio que demostró que el dique
de cola de Bajo de la Alumbrera presenta filtraciones de aguas ácidas
que contaminan a los ríos Vis Vis y Amanao. El agua de la localidad
de Los Baños, a 4 kilómetros del dique de cola, registró la duplicación
de la presencia de sulfato entre 1999 y 2000.
La provincia de Santiago del Estero denunció a la empresa
por la contaminación de Río Hondo. El 30 de mayo de 2002, el Defensor
del Pueblo santiagueño, Oscar Beltrán, inspeccionó el río Salí-Dulce,
constató la contaminación y pidió que se analice la planta de secado
de Minera Alumbrera en Tucumán.
El día 17 de septiembre de 2004 se produjo la rotura del
caño que transporta el concentrado de cobre y oro desde la mina.
Cuentan los vecinos que el chorro tenía unos 12 metros de altura.
El concentrado viajó por la cuenca del río Villa Vil unos dos kilómetros
aguas abajo. Los habitantes del pequeño pueblito de Villa Vil, son
productores de hortalizas. Toda la vida vivieron de eso y de la
ganadería. A partir de hoy, el río por donde les llega la escasa
agua de la que disponen les ha quedado contaminado para siempre,
con uranio, mercurio, plomo, cobre y arsénico, entre otras cosas.
Las petroleras
En
el que se ha dado en denominar "Juicio del Siglo", el Frente de
Defensa de la Amazonia (FDA) trata de lograr que la transnacional
estadounidense Chevron asuma la responsabilidad por la destrucción
ecológica y de vidas humanas que ha causado en la Amazonia ecuatoriana.
La petrolera se niega a reparar los daños por más de seis mil
millones de dólares que ha provocado en la Cuenca alta del Amazonas,
entre 1971 y 1992.
Según las organizaciones ambientalistas, Chevron es responsable
de la deforestación de por lo menos un millón de hectáreas
en los bosques pluviales del Ecuador, el derramamiento de alrededor
de 17 millones de galones (1 galón = 4 litros) de petróleo
crudo; la quema de 235 mil millones de pies cúbicos de gas
natural de deshecho y el "vertido intencional" de 19 mil millones
de galones de residuos tóxicos sin tratamiento en el ambiente.
En un estudio realizado en la población de San Carlos, en
la cual funcionan más de 30 pozos petroleros construidos por Chevron-Texaco,
los índices de cáncer detectados superaban hasta 30 veces la media
normal. Sobre las mujeres de comunidades cercanas a los pozos y
estaciones de petróleo el mismo afirma
que "presentaron un riesgo de abortos espontáneos 2.5 veces más
alto, es decir, un 150 % más, que las mujeres que viven en comunidades
no contaminadas".
Chevron es el nombre que tomó la antigua Standard Oil
de California (SOCAL), de la familia Rockefeller, al
fusionarse con Texaco. Uno de los Rockefeller, Steven, forma parte
del Consejo Asesor de la Fundación Leer.
Steven
es nieto de Nelson Rockefeller, quien a comienzos
de la década de los cincuenta ya había señalado la importancia que
tendrían en el futuro los recursos naturales de los países tercermundistas,
así como la necesidad de asegurarse su control, tesis que luego
fue adoptada con puntualidad por el Departamento de Estado norteamericano.
La petrolera Exxon, también de la familia Rockefeller,
conjuntamente con su antecesora, la Standard Oil, son responsables
de haber liberado en la atmósfera entre el 4,7 y el 5,3
por ciento del total de emisiones de dióxido de carbono del mundo
en los últimos 120 años, según un informe
de la organización ambientalista Amigos de la Tierra Internacional
(FOEI).
Mientras la Exxon acelera el recalentamiento global, Steven
recorre el mundo en misiones filantrópicas, que incluyen programas
económicos para ayudar a salir de la pobreza a los pueblos del tercer
mundo, cuyas riquezas naturales fueron ya hace medio siglo, filantrópicamente
codiciadas por su abuelo.
La Exxon Mobil fue la compañía de combustibles que más contribuyó
donando fondos a la campañas electorales de George W. Bush (ver)
La
Royal Dutch Shell, otra de las patrocinadoras de la fundación
Leer, fue condenada en Nigeria a pagar 1.500 millones de dólares
a la comunidad indígena Ijaw, que vive en el Delta del Niger, virtualmente
arrasado por la petrolera inglesa conjuntamente con la estadounidense
Chevron. Según una decisión de la Suprema Corte de los EE.UU., la
empresa británica
podría ser juzgada además en Estados Unidos por su presunta vinculación
con las muertes del escritor Ken Saro-Wiwa y otros ocho activistas
nigerianos de la tribu ogoni, ejecutados en 1995 por la dictadura
militar de aquel país.
Chevron se enfrenta a un posible juicio, similar al de Shell,
pues los Ijaws la acusan de haber prestado helicópteros a la junta
militar para la represión de la Fuerza de Voluntarios del Delta
del Níger (FVDN) en su guerra civil con la etnia isekeri (colaboradores
de las petroleras en el Delta).
Tecpetrol, otra
de las compañías auspiciantes de Leer, pertenece al grupo ítalo-argentino
Techint. Junto con Pluspetrol (Repsol) y la texana Hunt Oil tiene
a su cargo la construcción del gasoducto de Camisea, en Perú, que
sufrió cuatro derrames en menos de un año, y podría sufrir un quinto,
de acuerdo a un estudio realizado por la consultora estadounidense
E-tech International.
Dos
explosiones incendiaron el bosque de Yungas, un área en estado crítico
de conservación, y hogar del casi extinguido jaguar. La contaminación
de las aguas de los ríos Urubamba y Ucayali ha ocasionado la muerte
de miles de peces, principal alimento de los lugareños y se han
registrado múltiples casos de intoxicaciones, diarreas e infecciones
en la piel.
Estos estragos al medio ambiente y a los pobladores no son
fruto de la casualidad, sino el resultado de una política constante
de las empresas petroleras, que con el visto bueno y complicidad
de las autoridades locales, invaden las reservas naturales provocando
la devastación del entorno.
En la provincia de Salta, por ejemplo, Pan American Energy
-también auspiciante de Leer-, realiza trabajos de prospección y
explotación hidrocarburífera en el Área Reservada del Valle de Acambuco,
en jurisdicción del Municipio de Aguaray, del departamento San Martín.
Pan American Energy es una Unión Transitoria de Empresas formada
por Bridges (inglesa), Amoco (norteamericana), Repsol YPF y Bridas
(de los Bulgeroni).
Los dirigentes sociales
salteños y ex trabajadores de la estatal YPF, Juan Carlos "Gipi"
Fernández y José "Pepino" Fernández, denunciaron las
secuelas de la contaminación provocada por las petroleras en esa
misma provincia, en un área de 150 km. que abarca al departamento
de General San Martín y tiene como eje a Tartagal y General Mosconi,
en la que viven alrededor de 200.000 habitantes.
Las empresas descargaron durante años y siguen descargando
en la tierra cientos de miles de litros de emulsión inversa, un
líquido altamente contaminante que se utiliza en los yacimientos
del noroeste para perforar más rápido el suelo rocoso. La contaminación
de suelo y agua está provocando el lento envenenamiento de los pobladores:
diabetes crónica, salmonelosis (fiebre tifoidea), insuficiencias
cardíacas y renales, colitis parasitaria y cáncer intestinal son
algunas de las enfermedades denunciadas por los trabajadores, que
aseguraron que en General Mosconi, el 75% de la población
sufre de diabetes.
"Bolland, Halliburton, Tecpetrol, Pluspetrol, Panamerican
Energy, CGC, todos ellos saben esto. Repsol también lo sabe
y sigue perforando, Petrobrás, Ingenio Ledesma, Chevron-Texaco,
British Petroleum... ellos saben que están matando gente" -sostuvo
"Pepino" Fernández, en una entrevista realizada por el cineasta
"Pino" Solanas para el Movimiento de Recuperación de la Energía
"Moreno".
Otras
Procter
& Gamble, al igual que Nestlé y Colgate-Palmolive
-auspiciantes estas últimas de Reading
Is Fundamental-
están acusadas de realizar crueles experimentos con animales
en sus laboratorios para probar químicos, cosméticos y alimentos
balanceados.
La organización británica por los derechos de los animales
Uncaged,
acusa a Procter & Gamble de realizar experimentos dolorosos, invasivos
y letales en gatos, perros y otros animales. Alergias severas inducidas
en cachorros de Husky y gatos muertos en experimentos abdominales
invasivos son algunos de los mencionados.
PETA
(People for Ethical Treatment of Animals) otra organización protectora
de animales con un cuarto de siglo de antigüedad y sede en Virginia,
Estados Unidos, logró introducirse en uno de los laboratorios de
Iams, empresa adquirida en 1999 por P&G y declara haber encontrado
perros que se habían vuelto locos tras un intenso confinamiento
en jaulas con barrotes de acero, otros a los que se les habían extirpado
las cuerdas vocales y animales languideciendo en sus jaulas, abandonados
y sufriendo, sin asistencia veterinaria.
Encabezados
por Uncaged, activistas de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelandia,
Australia, Brasil, México, Argentina, Francia, Alemania, Luxemburgo,
Italia, Israel y Croacia realizaron un día de boicot a P&G en mayo
de 2005, que repetirán este año, el 26 del mismo mes (hacer click
sobre la imagen a la derecha para ver volante del boicot con fotos
de experimentos en animales.
Nestlé Purina Petcare
-antes Ralston Purina, adquirida por Nestlé-, lleva experimentando
desde el año 1926 en un complejo llamado Purina Pet Care Center,
ubicado en St. Louis, Missouri, donde alojan casi 600 perros y 500
gatos en 13 edificios. Ellos mismos publican los experimentos en
periódicos científicos con el objeto de engordar las carreras y
currículos de sus investigadores. Entre los que realizan, destacan
estudios en los que inducen a fallos renales a perros y otros animales
para después intentar curarlos con una dieta baja en proteínas.
Colgate-Palmolive
realiza sus pruebas en el Hill's Pet Nutrition, en Topeka (EEUU).
Hace unos años, la Unión Británica contra la Abolición de la Vivisección
dio a conocer detalles de un experimento llevado a cabo por la compañía
en la Universidad de Columbia en el que se encerraban conejillos
de indias en pequeños tubos de plásticos y se les aplicaba una solución
fuerte de sulfuro durante cuatro horas al día por espacio de tres
días, causando que la piel de los animales se quebrase y sangrase.
Nestlé es uno
de los principales patrocinadores de RIF, la casa matriz norteamericana
de Leer, junto con la Coca Cola. En el listado del periodo
2003-2004,
aunque con contribuciones mucho menores también figura la fundación
Weyerhauser Company.
Weyerhaeuser
es una transnacional de la madera con sede en Estados Unidos que
se dedica al procesado de pasta de celulosa, al igual que las cuestionadas
Botnia y Ence que pretenden instalarse en el Uruguay.
Pocos saben sin embargo que no son estas últimas las únicas "pasteras"
contaminantes que intentan operar en el vecino país. Otras dos multinacionales
más ya han desembarcado en su territorio. Una es Stora Enso,
de capitales sueco finlandeses, la otra es la estadounidense Weyerhaeuser,
que proyecta construir por lo menos cinco plantas de procesado de
madera, que estarán ubicadas en los departamentos de Rivera, Tacuarembó
y Paysandú.
Si bien apoya a Reading Is Fundamental, Weyerhaeuser no figura
entre los patrocinantes de su filial argentina Leer, aunque sí se
puede encontrar en esa lista a la embajada de Finlandia. Casualidad
o no, ese es el país de donde provienen Botnia y Stora Enso, que
desarrollan -y no por casualidad- una actividad sumamente contaminante,
por ahora en la orilla de enfrente.
Los pobladores del ayuntamiento
San Roque, en el Campo de Gibraltar, España, se quejan de
los olores nauseabundos de Voridian, auspiciante también
de Leer. Dicen que son penetrantes, que ocasionan malestar, dolor
de cabeza, sensación de náuseas, y afectan la calidad de vida de
los sanroqueños. Hablan de aumento de las afecciones bronquiales
y alergias.
Nada que no conozcan
o que no hayan sufrido en carne propia los vecinos de Villa Tesei
a manos de Rousselot Argentina, otro de los tutores
de la Fundación, bajo cuyo patrocinio se presenta en las
escuelas de Hurlingham.
Operación maquillaje
Preocupadas por las denuncias
y los boicots organizados por agrupaciones ecologistas y humanitarias,
las corporaciones más contaminantes del planeta, reunidas en el
"Centro para el Aprendizaje de las Organizaciones" del Massachusets
Institute of Technology (MIT), comenzaron a diseñar una estrategia
tendiente a mejorar su imagen pública, de la mano de un grupo de
agencias de relaciones públicas. La misma incluye desde las acciones
filantrópicas y de ayuda humanitaria, hasta la participación en
organizaciones "preocupadas" por el medio ambiente, que por supuesto
todas ellas siguieron contaminando.
Las multinacionales integrantes de la plataforma empresarial
Business Roundtable, uno de los tantos centros de poder desde
donde se diseñan las políticas globales, anunciaron la adopción
de medidas voluntarias para reducir sus emisiones de gases de efecto
invernadero, en el marco del proyecto "Climate Resolve" (Solución
Climática).
Entre los integrantes de Bussines Roundtable que adoptaron
el disfraz ecologista, se encuentran varios de los patrocinadores
de la fundación Leer y de RIF, entre ellos Chevron, Coca
Cola, Dow Chemical, General Electric, IBM,
Morgan Stanley, Pfizer, Pricewaterhouse Cooper
y Procter & Gamble.
Dow Chemical y Monsanto forman parte además,
aunque usted no lo crea, junto con la Chevrón y la Exxon
de los Rockefeller, la Shell y la papelera Weyerhaeuser,
del "Centro Mundial para el Medio Ambiente", sobre el cual
el escritor uruguayo Eduardo Galeano ironiza en uno de sus escritos
diciendo que debería mejor llamarse "Asociación para el Exterminio
del Planeta y sus Alrededores".
También
invierten dinero en organizaciones conservacionistas que se dedican
a comprar tierras "ambientalmente comprometidas", casualmente ricas
en fuentes de agua potable o en biodiversidad, dos de los rubros
que las multinacionales apuntan a transformar en mercancías valiosas
en la economía del nuevo milenio
Una de esas organizaciones conservacionistas es The Nature
Conservancy (TNC), quien a pesar de sus propósitos "ecologistas",
no parece tener inconveniente en recibir contribuciones de algunos
de los contaminantes amigos de Leer y de RIF como General Electric
o Chevron Texaco.
Procter & Gamble integra el directorio de TNC,que
es presidido por Henry M. Paulson, Jr, Director de Goldman &
Sachs, uno de los bancos más grandes de los Estados Unidos,
poseedor de numerosas acciones de la Reserva Federal. The Natural
conservancy, ha creado también un Consejo de Líderes de la
Conservación, del cual forma parte nada menos que Dow Chemical.
La organización "conservacionista" posee
más de 40 millones de hectáreas de tierras en el mundo y
además de las contribuciones empresarias recibe también donaciones
del gobierno de Estados Unidos. Con similares propósitos "altruistas",
el millonario norteamericano Douglas Tompkins lleva compradas
más de 200.000 hectáreas en la Argentina. Tompkins es hoy
por hoy uno de los terratenientes más grandes del país, junto con
el financista George Soros, quien también auspicia a la Fundación
Leer a través del Open Society Institute.
Esta postura "ecologista" de las corporaciones es una fachada
que nada tiene que ver con sus verdaderos propósitos. Si hace falta
una situación para graficarlo, se la puede encontrar por ejemplo
en el enérgico rechazo expresado por el Consejo Coordinador Empresarial
(CCE) de México a la intención del gobierno de sancionar una
ley de Responsabilidad Civil por Daño y Deterioro Ambiental.
Leyes de este tipo existen en Estados Unidos y también en
la Unión Europea, es claro entonces que tal como fue denunciado
por la filial mexicana de Green Peace, lo que buscan las empresas
al rehusarse a aceptar esta normatividad en México es aplicar un
"doble estándar" en sus procesos productivos: reglamentación y buena
letra en los países centrales, impunidad y contaminación en los
periféricos.
El CEE mexicano que se opone a que las empresas se hagan
responsables del deterioro ambiental que producen, está integrado
por poderosas corporaciones. Entre ellas se encuentran las "ecologistas"
Dow Chemical, General Electric e IBM. Y Xerox,
que al igual que ellas también patrocina a la Fundación Leer.
Los patrocinadores
y la Dictadura
Una de las agencias que
tiene larga experiencia en campañas para mejorar la imagen de las
empresas que cometen algún desaguisado ambiental es Burson &
Masteller(B&M).
Realizó trabajos de este tipo entre otros para Babcok
y Wilcox, fabricante del reactor nuclear que provocó el grave
accidente de Three Mile Island en la década del 60, para Union
Carbide tras el desastre de Bhopal y para la petrolera Exxon
luego del hundimiento del Exxon Valdez, en marzo de 1989 en Alaska.
También para los fabricantes de PVC y de alimentos transgénicos
en Europa.
Pero B&M no sólo se ha especializado en limpiar la imagen
de las peores corporaciones, sino también la de gobiernos dictatoriales
en diversas partes del mundo, como por ejemplo en Nigeria y Corea
del Sur. Y también en Argentina.
En
nuestro país Burson & Masteller fue contratada por la dictadura
militar del "Proceso" para mejorar su imagen en el exterior,
cuando empezaron a arreciar las denuncias por la desaparición forzada
de personas. El por entonces Secretario de Estado norteamericano
Henry Kissinger fue quien sugirió a la Junta, en una de sus
visitas a la Argentina, que invirtiera 500 mil dólares para contratar
a la empresa. "Los argentinos somos Derechos y Humanos" fue
la frase "gancho" de una campaña con la que se intentó lavar la
cara de quienes estaban cometiendo las más abyectas, aberrantes
y sistemáticas violaciones de todos los derechos.
Burson & Masteller, como ya hemos dicho es otro de
los patrocinadores de la Fundación Leer.
También lo es la Fundación Acindar, rama benéfica
de una empresa cuya imagen aparece fuertemente ligada a la dictadura
militar. Los archivos
de la Conadep dan cuenta de la fuerte represion que hubo en
Acindar durante aquellos oscuros años de nuestra historia.
Hacia mediados de la década del 70, el presidente de Acindar
era el tristemente célebre José Alfredo Martínez de Hoz,
un hombre formado en la escuela económica de Chicago y fuertemente
vinculado con poderosos grupos económicos transnacionales, que renunció
a su cargo para asumir como Ministro de Economía del "Proceso".
La partida de Martínez de Hoz no significó sin embargo una
ruptura de la empresa con la filosofía de quien había dirigido sus
destinos hasta el momento, ni tampoco de su simpatía por las Fuerzas
Armadas, ya que el economista fue reemplazado de inmediato por el
General Alcides López Aufranc.
Durante este oscuro periodo de nuestra historia, y favorecida
por la ubicación estratégica de uno de sus hombres en la estructura
del poder, Acindar tomó créditos en el exterior por más de 600.000
dólares. Su abultada deuda externa sería luego estatizada en 1981
por Domingo Cavallo, cuando estaba al frente del Banco Central,
vale decir que comenzamos a pagarla entre todos.
Otra de las "patas" del golpe
de 1976 fue la vieja oligarquía agropecuaria, algunos de cuyos exponentes
se encuentran también entre los patrocinadores de Leer. Es el caso
de la Sociedad Importadora y Exportadora de la Patagonia,
fundada por las tradicionales familias Braun y Menéndez,
propietarios también de la estancia Anita, luego heredada
por los Menéndez Behety.
La estancia Anita fue el escenario de una de las más brutales
masacres de trabajadores, relatadas en el libro "La Patagonia Trágica",
de Osvaldo Bayer, conocido en su versión cinematográfica como "La
Patagonia Rebelde".
El
hecho ocurrió durante el gobierno de Hipólito Irigoyen, cuando fueron
enviadas tropas del ejército para reprimir una huelga de trabajadores
rurales en el sur. Antes de que llegaran los soldados, los huelguistas
de la Anita ya habían decidido en asamblea su rendición, pero igualmente
fueron apresados y confinados en un galpón.
Al día siguiente los pusieron en fila, los estancieros apartaron
a los empleados que les convenían e identificaron a los delegados,
y éstos fueron obligados a cavar sus fosas y luego fusilados. El
periódico anarquista "La Antorcha" calculó por entonces en 250 los
trabajadores muertos en el lugar.
Estancia Anita y la Sociedad Importadora y Exportadora
de la Patagonia forman parte también de la pléyade de patrocinadores
de Leer, conjuntamente con la Fundación del Diario La Nación,
vocero histórico del sector agropecuario.
Los patrocinadores
y el capital financiero
Martínez de Hoz sentó
las bases del capitalismo financiero en la Argentina, modelo económico
que generó un fuerte endeudamiento externo, la destrucción del aparato
productivo, un brutal aumento en la tasa de desempleo, la precarización
del trabajo y la aparición de una clase marginal antes desconocida,
de excluidos del sistema.
La dictadura del capital financiero iniciada entonces se
prolongó durante la democracia, y alcanzaría su plenitud durante
el gobierno de Carlos Saúl Menem.
Al
terror militar sucedió el terror económico y sus instrumentos de
dominación psicológica. Los argentinos aprendimos a vivir pendientes
del "riesgo país".
El inventor y "dueño" de este siniestro indicador usado para
someter voluntades
y domesticar conciencias no fue otro que el JP Morgan Chase,
la entidad que también se encargó de llevar a cabo el tristemente
célebre "Megacanje" de Domingo Cavallo.
El nivel que alcanzara el "riesgo país" dependía también
de otro tenebroso invento: las calificadoras de riesgo como Merril
Lynch.
Fue a Merril Lynch a quien el gobierno menemista encargó
la tasación de YPF. El banco norteamericano redujo deliberadamente
en un 30% las reservas de petróleo disponibles para subestimar el
valor de la petrolera estatal antes de su venta. Los operadores
financieros que habían comprado a bajo precio las acciones de la
empresa obtuvieron fabulosas ganancias gracias al aumento de la
cotización en bolsa de las acciones de YPF.
Fue también Merril Lynch quien tasó en 60 millones de
dólares las rutas aéreas de Aerolíneas Argentinas cuyo valor
real rondaba los 800. Sus aviones Boeing fueron vendidos
por el precio simbólico de 1 dólar con 54 centavos.
El JP Morgan Chase es otro de los patrocinadores de
la Fundación Leer, y Merril Lynch de RIF, su casa matriz
en Washington.
El JP Morgan Chase conjuntamente con el Citigroup,
constituyen el verdadero núcleo impulsor del nuevo sistema de dominación
global, como veremos un poco más abajo.
No podía faltar entre los patrocinadores de Leer, teniendo
en cuenta las características de sus auspiciantes, un especulador
internacional de la talla de George Soros, el hombre que
en septiembre de 1992 derrumbó el Banco de Inglaterra lanzando un
ataque contra la libra esterlina. Este verdadero paradigma de una
especulación financiera que jugaba a derrumbar economías, cuyos
sacudones descargaban hambre y miseria hacia las orillas del mundo
(efecto tequila, etc.), también aporta su granito de arena filantrópico
a través del Open Society Institute.
En su página web, la Fundación Leer nos cuenta cuantos niños
crecen y se desarrollan bajo la línea de la pobreza, cuántos repiten
o dejan la escuela, cuántos argentinos son analfabetos funcionales.
Lo que no dice en cambio es quiénes son los responsables del cuadro
que describe. Si lo hiciera, seguramente perdería unos cuantos auspiciantes.
Pensamiento nacional
De las instituciones
educativas que más inteligencias aportaron al "Think Tank"
del proyecto neoliberal, sólo tres figuran entre los auspiciantes
de Leer: la Universidad Católica Argentina (UCA); la Universidad
de Belgrano (UB) y la exclusivísima Universidad de San Andrés
(USA). Más que suficiente.
En la segunda de ellas,
la UB, se formó la Directora Ejecutiva de la Fundación Leer,
Patricia Mejalelaty, quien luego decidió dedicarse a la problemática
de la lectura, cursando su especialización en Reading Is Fundamental
de los Estados Unidos, de quien es representante en la actualidad.
Mejalelaty es miembro de International Reading Association
y de la Association for Supervision and Development, y en 1997 finalizó
un posgrado en Dirección de Empresas en el Centro de Estudios
Macroeconómicos Argentino (CEMA).
El
ex ministro de economía de Carlos Menem, Roque Fernández,
es uno de los integrantes del cuerpo docente del CEMA, al igual
que el economista Jorge Ávila, fervoroso partidario de la
dolarización, ambos doctorados en la Universidad de Chicago.
También enseña allí otro conocido exponente del pensamiento económico
liberal como Juan Carlos de Pablo, doctorado en Harvard,
y el mediático y algo grotesco politólogo Carlos Escudé,
doctorado en Yale.
El rector y el vicerrector del CEMA están también doctorados
en la Universidad de Chicago, el secretario académico en
la de Kentucky, y la Secretaria General es Master de la Universidad
de Carolina del Sur.
Los patrocinadores
y la guerra
A la hora de sumar auspiciantes,
Reading Is Fundamental, la "casa matriz" de Washington, no parece
tener pruritos ni límites éticos. De otro modo sería imposible entender
cómo una entidad que dice dedicarse a fomentar la cultura para mejorar
el futuro de los niños, acepta entre sus auspiciantes a un fabricante
de armas. O tal vez sería más correcto decir a varios.
Durante
el año 2004, General
Dynamics integró el "Círculo Dorado" de auspiciantes de
RIF. La empresa tiene su sede en Falls Church, en el estado de Virginia,
controla más de la mitad de los astilleros que construyen barcos
para la marina de guerra de los EE.UU., y se encuentra entre los
cinco principales proveedores del pentágono. Entre sus "productos"
más importantes se encuentran el submarino de propulsión nuclear
Virginia, el destructor Aegis, el tanque de guerra digitalizado
Abrams M1A2 y el carro de asalto Stryker. También fabrica municiones
y armamento de mediano calibre y sistemas de comunicaciones tácticas
para el campo de batalla.
General Dynamics
-auspiciante de RIF-integra el "selecto grupo" de favorecidos
con contratos
para la destrucción de Irak, y General Electric y Lucent
Technologies - auspiciantes de Leer-, están en cambio entre
los elegidos para su reconstrucción.
En realidad GE participa de los dos grupos, en el primero
de ellos a través de su "Aircraft Divission".
Estos contratos no son fruto del azar. Es conocida la relación
directa de los funcionarios de la administración Bush con poderosos
grupos empresarios, entre los que se encuentran varios de los auspiciantes
de Leer y de Reading is Fundamental.
George W. Bush en persona, por ejemplo, es accionista de
General Electric. Su vicepresidente Dick Cheney
tiene contactos empresariales en Procter & Gamble; Collin
Powell y Donald Rumsfeld en
General Dynamics; el Secretario del Tesoro Paul
O'Neill, en Lucent Technologies; y la Secretaria de Agricultura,
Ann M. Veneman, en Monsanto.
Un capítulo aparte merece la Consejera de Defensa, Condoleezza
Rice, quien hasta antes de asumir formó parte del directorio
de Chevron-Texaco, de la cual era además accionista y administradora.
La Junta Directiva de Chevron le puso su nombre a uno de los petroleros
de 130.000 toneladas de su flota, en gratitud por los servicios
prestados.
¿Cuántos niños morirán en Irak, por cada uno que reciba
un libro en otra parte del mundo?
Business is business
Es claro que todas estas multinacionales
"filantrópicas" y "ecologistas" que auspician a la Fundación Leer,
lo hacen sólo porque aman tiernamente a los niños, claro que si
el mejoramiento de su imagen les permite hacer de paso algunos buenos
negocios esto nunca viene mal. Y para eso siempre han contado con
el apoyo de la Embajada y de la Cámara de Comercio de
Estados Unidos (AMCHAM), que para no dejarlos solos decidieron
integrar también la lista de patrocinadores de Leer.
Aunque se define a sí misma como "una organización independiente
sin fines de lucro", la Cámara de Comercio de Estados Unidos, con
tres millones de miembros, es la mayor organización empresarial
del país del norte, y un importante aliado de la Casa Blanca en
su estrategia de negociar acuerdos comerciales con los países de
América Latina, tan beneficiosos para sus asociados como ruinosos
para las débiles economías nacionales.
Durante el año pasado presionó al Congreso norteamericano
para que se aprobara el Tratado de Libre Comercio con América Central
y República Dominicana (TLCAC), y expresó reiteradas veces su apoyo
a los que se negocian con Colombia, Perú, Ecuador y Panamá.
Con más de 200 millones de dólares invertidos entre
1998 y 2004 para "aceitar" las relaciones comerciales entre sus
miembros y el gobierno norteamericano, la Cámara se ubica cómodamente
en el primer puesto del ranking de lobbystas publicado por The Center
for Public Integrity. Un poco más abajo, en el tercer lugar, figura
General Electric, con más de 90 millones, y otros ocho patrocinadores
de Leer y de Reading Is Fundamental están entre los 100
mayores "aportantes". Estos son: AT&T, J.P.Morgan,
Ford Motor, IBM, HSBC, Merril Lynch,
Monsanto y Procter & Gamble.
Las compañías sin embargo no suelen entregar sus "aportes"
de manera personal y utilizan para ello a distintas agencias. Entre
las encargadas de vehiculizar estas generosas "donaciones", se encuentra
otra conocida auspiciante de Leer que ya hemos mencionado: Pricewaterhouse
Cooper (PwC), quien tuvo la delicada, aunque a esta altura ya
un poco rutinaria tarea de "acercar" al gobierno norteamericano
50 millones de dólares de sus representados. El patriótico
gesto la ubica en el decimoquinto lugar, entre los 250
mayores "arrimadores de fondos".
PwC representa los intereses de la derecha política y económica
más rancia de los Estados Unidos.
Los patrocinadores
y el poder global
No
es extraño que estando el JP Morgan Chase en la lista de
patrocinadores de Leer, figuren también en la misma representantes
de la vieja oligarquía agropecuaria y de los grupos económicos locales
más concentrados surgidos al calor de la rapiña privatizadora, junto
a monopolios internacionales de la peor calaña, incluyendo a los
que hoy mueven la maquinaria de la guerra. Como buenos socios se
dieron ayer la mano para sentar las bases en el país del
nuevo orden económico internacional, y hoy se la siguen dando
para repartirse los beneficios
de esa política que concentró en sus manos la riqueza,
como nunca antes, y sumió a las mayorías en el desempleo,
la miseria y el hambre.
El JP Morgan Chase,
surgido de la fusión del JP Morgan con el Chase Manhattan,
de la familia Rockefeller, junto con el Citigroup, también
controlado por los Rockefeller, constituyen hoy por hoy el núcleo
duro del poder global. A través de los fondos de inversión captaron
-y captan- el dinero de millones de ahorristas y lo transformaron
-y transforman- en acciones de las multinacionales más poderosas.
Estas acciones fueron -y son- luego usadas para aumentar sus votos
en las asambleas de accionistas de las corporaciones, y con capital
de otros controlan el mundo, como bien señala el colombiano Héctor
Mondragón en su trabajo "el núcleo de la globalización".
Las juntas directiva del JP Morgan Chase y del Citigroup,
ofrecen una buena imagen del grupo tejido a su alrededor. Sus integrantes
son a la vez directivos de otras poderosas transnacionales como
la Exxon-Mobil que llevó a los Rockefeller al liderazgo mundial.
En los asientos del directorio del JP
Morgan Chase
encontramos directivos de la Exxon, la Boeing,
General Dynamics, los laboratorios Pfizer, Merck
y Schering, Ford Motor Company, Honeywell International
(filial de General Electric), Johnson y Johnson, y
The Home Depot.
En los del Citigroup
se sientan, entre otros, hombres de United Technologies Corporation
(fabricante de helicópteros y material bélico), de las petroleras
Halliburton y Chevron, de AT&T, Dow Chemical,
Siemens, Bayer, Xerox, Time Warner, Lucent
Technologies y PepsiCo.
El grueso de la administración Bush proviene de estos "megagrupos"
armados alrededor del JP Morgan Chase y el Citigroup. Son la mano
oculta de la globalización, el poder silencioso que desde sus centros
de planeamiento estratégico como el Council on Foreing Relations
(CFR), la Conferencia Bilderberg o la Trilateral Comission,
diseña el nuevo orden económico mundial.
David
Rockefeller
El
Rockefeller más emblemático, David, es presidente vitalicio del
CFR, fundador y presidente de la Trilateral, y miembro de la Conferencia
Bilderberg. También se lo puede encontrar, y no es un dato menor,
en los cuerpos directivos de las universidades de Chicago y Harvard.
La Universidad de Chicago, donde se ha formado lo más granado
del pensamiento económico neoliberal, responde directamente a los
Rockefeller. Fue fundada en 1890 por John D. Rockefeller,
el magnate petrolero iniciador de la dinastía y de la fortuna familiar,
quien más tarde se referiría a ella como "la mejor inversión
que jamás hice". La de Harvard es controlada por el actual socio
de David, la banca Morgan. De allí han salido las teorías
económicas que provocaron el endeudamiento y la destrucción de las
economías latinoamericanas.
Este proceso se inició en Argentina con el golpe de estado
del 24 de marzo de 1976, y no es casual que tres años más tarde,
David Rockefeller en persona volara en dos ocasiones para
indicarle a la junta que no era "conveniente" remover de la jefatura
económica a José Alfredo Martínez de Hoz. Tampoco es casual el apoyo
que brindaron posteriormente a Cavallo a través de la Americas
Society, brazo latinoamericano de las instituciones del poder
global como la CFR o la Trilateral. David no faltó a la cita,
ni siquiera cuando el polifacético "Mingo"
volvió a asumir como Ministro de Economía, esta vez de la
Alianza. Tal como describió en su momento Adrián Salbuchi,
en su trabajo "El caso Cavallo: el imperio contraataca", el magnate
norteamericano viajó para participar en una reunión de la Americas
Society, perfectamente sincronizada, y "aprovechó" para dar su total
respaldo al economista de la Fundación Mediterránea.
Una nota de color:
en el Consejo Asesor de la Fundación Leer, junto a Steven
Rockefeller, se encuentra además un viejo conocido de los
televidentes argentinos: el periodista Mariano Grondona.
No me va a decir que se sorprendió.
La voluntad de las
corporaciones
Entre los numerosos programas
que desarrolla la Fundación Leer en todo el país se encuentra el
de Voluntariado Corporativo. Según detalla en su página web,
más de 300 voluntarios del Citibank, Western Union,
General Electric, la Cámara de Comercio de Estados Unidos
en la República Argentina, DHL Internacional (otro
contratista de la guerra de Irak), Dow Química y la Universidad
Argentina de la Empresa, han participado en el mismo.
Conociendo las corporaciones de las que proceden esas
voluntades, su esfuerzo debería ser retribuido con la vieja
pero siempre vigente fórmula de agradecimiento:
"Señores, gracias, pero no necesitamos
que nos den una mano; lo que necesitamos es que nos saquen las manos
de encima".

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