Periódico Independiente del Partido de Hurlingham - Año 16 - Número 238 - Abril de 2006
 

 

 

 
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Fue en el paso a nivel sin barreras de la calle Villegas
y dejó un saldo de 11 heridos
Un tren arrolló a un colectivo en Morris

  Un colectivo de la línea 237 fue arrollado por un tren del Ferrocarril Urquiza, en el paso a nivel sin barreras de la calle Villegas, en pleno centro de William Morris. El accidente dejó un saldo de 11 heridos. El intendente Acuña que se hizo presente en el lugar fue abucheado por los vecinos, que le arrojaron piedras cuando se retiraba.
  El chofer del vehículo de pasajeros –el interno 68 de la citada línea- cruzó las vías sin advertir la cercanía de la formación ferroviaria conocida como “El Gran Capitán”, que se dirigía a la ciudad misionera de Posadas.
  El impacto se produjo en la parte trasera del colectivo, que hizo un trompo completo y quedó mirando en sentido inverso. El accidente ocurrió el martes 11 de abril, y por suerte no hubo víctimas fatales, aunque sí 11 heridos de distinta consideración. Nueve de ellos fueron trasladados al hospital San Bernardino para realizarles curaciones, y los dos más graves, entre los que se encontraba una mujer embarazada, derivados al Posadas.
  Inmediatamente de conocerse el hecho el intendente Luis Acuña se llegó hasta el lugar, pero su presencia no resultó grata para los enardecidos vecinos que lo responsabilizaron por el accidente y le recriminaron la falta de barreras, por las que vienen reclamando desde hace 40 años. El jefe comunal intentó justificarse diciendo que el municipio no puede colocar una barrera sin la autorización de la empresa Metrovías, pero fue abucheado e insultado por la gente por lo que optó por retirarse rápidamente del lugar en medio de una lluvia de objetos.
  No es para menos. Los vecinos no son tontos y saben que el municipio tiene una agenda de trabajo conjunto con Metrovías, y que sostuvo largas conversaciones con la empresa para instalar la sede municipal en los terrenos contiguos a la estación Hurlingham, antes de que se consiguieran los del INTA en donde finalmente se construyó. Las barreras para el paso a nivel de Morris nunca estuvieron entre las prioridades a tratar.
  En abril de 2004, la concejal Césari de Integración Vecinal, había elevado un memorandum solicitando al ejecutivo comunal que se instale señalización sonora y se proceda a colocar alertadores en dicho paso a nivel y en el de la calle Marqués de Avilés, y el 28 de junio de 2005 el bloque del PIV reiteró el pedido, esta vez a través de un proyecto de resolución, pero nunca obtuvo respuesta.
  Los directivos de Metrovías entretanto mantienen un llamativo silencio sobre el tema. La subsistencia de dos pasos a nivel sin barreras en un municipio tan densamente poblado como Hurlingham, ubicados en zonas de fluido tránsito peatonal y vehicular no tiene justificación alguna, y saben que no es lícito esgrimir cuestiones de costos cuando lo que está en juego es la vida de las personas.
  Mientras, el tiempo sigue pasando. Ya pasaron 40 años.
  ¿Tomará cartas alguien en el asunto, o esperarán hasta que la situación se calme y seguirán jugando otros 40 años más a la ruleta rusa con la vida de los vecinos?

 

 

 

 

 

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