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Directivos de la sociedad
de fomento 21 de Agosto, denunciaron que el intendente Acuña violó
los acuerdos a que habían llegado en una reunión celebrada el 30
de marzo, y está alentando la virtual ocupación de la sede social
por gente del oficialismo, que puso en marcha proyectos que desvirtúan
los objetivos para los cuales la institución había cedido en comodato
por cinco años parte de sus instalaciones a la municipalidad.
En virtud de esta anomalía, los directivos de la entidad
habían decidido no renovar el citado comodato, que se encontraba
próximo a su fecha de vencimiento, y enviaron una nota al intendente
comunicándole la decisión. La municipalidad contestó a su vez con
una carta documento amenazante, por considerar que la fecha estaba
vencida y el comodato se había renovado automáticamente, debido
a una cláusula del mismo que así lo estipulaba, de no mediar expresa
negativa de alguna de las partes.
El día 30 de marzo, sin embargo, el intendente Acuña recibió
a la Comisión Directiva de la 21 de Agosto, en una reunión en la
que también participaron veedores de la Federación de Sociedades
de Fomento. El jefe comunal les pidió que revieran su decisión de
no renovar el comodato, y los fomentistas le plantearon que eso
solo sería posible si se dejaban de lado todos los proyectos en
marcha y el lugar volvía a ser un Centro de Desarrollo Infantil
como se había convenido. Le pidieron además 45 días de plazo, porque
la decisión debía ser tomada en Asamblea. Acuña estuvo de acuerdo
con todo.
Fopar
Mientras corría el plazo,
los directivos de la 21 de agosto se dirigieron a Fopar, la institución
gubernamental que financia los proyectos de microemprendimientos
que se pusieron en marcha en la sede sin su consentimiento.
Tras presentar una nota fueron convocados a una reunión y
cuando llegaron se encontraron con la sorpresa de que en el lugar,
además de los funcionarios del ente gubernamental -entre los que
se encontraba su representante regional, Marcelo Scodellaro-,
estaban también los responsables del microemprendimiento, y una
asistente social de la municipalidad de Hurlingham.
Los fomentistas denuncian que fueron muy mal tratados por
los funcionarios, y recibieron gritos y toda clase de reprimendas.
Por último los amenazaron con hacerles juicio si se oponían a que
se desarrollaran los microemprendimientos.
En
la calle
El martes 18 de abril,
la sede social de la 21 de agosto fue usurpada por la gente que
trabaja en el proyecto municipal, que cambió la cerradura y dejó
a las autoridades de la institución en la calle. Sobre la puerta
de entrada pusieron una copia de la nota que el intendente Acuña
remitió al representante de Fopar, Marcelo Scodellaro, en la que
asegura que los microemprendedores cuentan con la disponibilidad
del inmueble hasta mayo de 2009, vale decir que considera que el
comodato está renovado, y agrega que de materializarse un nuevo
comodato podrían tenerlo hasta el 2014.
Los miembros de la Comisión Directiva solicitaron la llave
a la responsable del microemprendimiento de panadería, Miriam
Analí Pesse, pero esta les dijo que se la fueran a pedir "al
abogado del intendente", dando a entender que la ocupación estaba
siendo alentada desde los más altos niveles de la administración
municipal.
Los ocupantes tienen pensado desarrollar en el lugar no sólo
el microemprendimiento de panadería sino una veintena de actividades
más, adueñándose virtualmente de parte de las instalaciones de una
sociedad de fomento que construyó el barrio, y que tiene autoridades
legalmente constituidas. Pero si la jugada les sale mal podrían
terminar en la cárcel.
Anticonstitucional
Tal como explican los
directivos de la 21 de agosto, no existe la posibilidad de que un
comodato se renueve de manera automática, porque esto sería violatorio
de la constitución.
Por este motivo enviaron una carta documento al intendente
en la que ratifican la finalización del convenio y se reservan el
derecho de impugnar la cláusula de renovación automática por ser
"violatoria de las normas civiles sobre cesión de tenencia de
inmuebles."
La 21 de agosto se encuentra en el barrio San Alberto, y
jugó un papel importante en la lucha para que no se instale el cementerio
privado "Brisas del Pinar", por lo que sus dirigentes consideran
que se trata de una represalia. "No los dejamos poner el cementerio
y se quieren vengar sacándonos la sociedad de fomento" -dicen

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