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Con una marcha y un piquete
náutico en el puerto de Tigre, distintas organizaciones y vecinos
de la cuenca del Reconquista hicieron sentir su protesta por el
grado de contaminación que han alcanzado las aguas del río, que
arrastra cada vez más basura y arroja más peces muertos sobre la
zona del Delta.
El piquete náutico, que se llevó a cabo en la zona de muelles
a donde arriban y de donde parten las embarcaciones, se prolongó
por espacio de tres horas y fue protagonizado por unos 45 o 50 botes
y lanchas pequeñas, en su mayoría tripuladas por habitantes de las
islas. La marcha terrestre por su parte reunió entre 300 y 400 personas
que recorrieron el lugar con carteles y entonando consignas. Entre
las organizaciones de Hurlingham que participaron se encontraban
el Foro de Emergencia Ambiental, Cabildo Abierto, CIPOCARR, el ARI,
el Partido Comunista, el Partido Humanista y el MTL.
La movida fue organizada por la Asamblea del Delta y el Río de la
Plata y buscaba acelerar una resolución por parte del Defensor del
Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, en cuyas oficinas se tramita
hace ya seis años un expediente por este tema. Mondino, quien participó
recientemente de una recorrida por la cuenca, se encuentra próximo
a emitir sus conclusiones, y sería proclive a solicitar la intervención
de la justicia para que obligue a las autoridades nacionales a tomar
todas las medidas que sean necesarias para sanear el Reconquista,
como ocurrió en el caso del Riachuelo.
Émulos
de María Julia
Hace
ya más de diez años, en 1995 se comenzó a llevar a cabo el proyecto
de saneamiento ambiental y control de las inundaciones en la cuenca
del Reconquista coordinado por la UNIREC, un ente autárquico creado
con ese específico objetivo.
El proyecto fue financiado por la provincia de Buenos, el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Japan Bank for International
Cooperation y preveía obras para el control de las inundaciones
y para el control de la contaminación doméstica e industrial, estableciendo
un plazo de cinco años para comenzar a recuperar la calidad del
agua y de diez (2005) para alcanzar el uso recreativo sin contacto
directo y la recuperación de la flora y fauna acuática y ribereña.
Huelgan las palabras.
Las obras destinadas a evitar las inundaciones se llevaron
a cabo, pero el componente ambiental, que comprendía entre otras
cosas un plan de acción para el control de la contaminación industrial,
y la construcción de cuatro plantas de tratamiento de líquidos cloacales
en los partidos de Hurlingham, San Miguel, Merlo y Moreno, nunca
fue puesto en ejecución.

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