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La Defensoría del
Pueblo de la Nación presentó un pedido de informes al Ministerio
de Defensa porque alrededor de 6.000 metros cúbicos de aguas cloacales
sin tratar se estarían volcando diariamente al río Reconquista desde
la guarnición de Campo de Mayo.
Según el Defensor del Pueblo Eduardo Mondino alrededor
de 300 camiones atmosféricos descargan diariamiente su contenido
en la planta de tratamiento de la empresa CAIS SRL, ubicada dentro
de la guarnición
militar, en terrenos que la firma alquila al ejército desde el año
2000.
De acuerdo a los cálculos del ombudsman esos 300 camiones
atmosféricos con una capacidad promedio de 20 metros cúbicos estarían
arrojado en el lugar unos 6.000 metros cúbicos diarios, que la pequeña
planta de CAIS no parece estar en condiciones de procesar.
El pedido de informes de Mondino se produjo tras una inspección
realizada en el lugar el miércoles 6 de junio conjuntamente con
la nueva Unidad Fiscal de Medio Ambiente, que a través del fiscal
Ramiro González, investiga una denuncia efectuada por vecinos
de la zona.
Un día antes, el martes 5, invitados por el señor Alberto
Alfano, titular de CAIS SRL, se habían hecho presentes en la
planta de tratamiento el concejal de Integración Vecinal de Hurlingham,
Marcelo Suárez Nelson, quien venía denunciando los vuelcos
clandestinos, el diputado del ARI Alberto Fabris, autor de
un pedido de informes sobre el mismo tema
y representantes de la Asamblea del Delta y Río de la Plata y de
la Asociación de Abogados Ambientalistas.
A primera vista la planta parecía estar procesando correctamente
los desechos, y en el último de los piletones de tratamiento el
agua lucía incolora e inodora.
Según aseguró Alfano, desde allí y a través de una cañería
de 10 pulgadas de diámetro el agua era volcada en el río, distante
unos cien
metros del lugar. El titular de CAIS sin embargo se mostró nervioso
cuando los visitantes insistieron en ir a ver cuál era el estado
en que salía el agua al final de la tubería y tomar muestras.
Tras caminar unos metros pudieron constatar que el caño desembocaba
en una zanja de dos metros de profundidad por uno y medio de alto,
que transportaba desechos cloacales sin tratar, y que era la que
verdaderamente desembocaba en el Reconquista.
El sistema, vulgarmente conocido como “by pass” transporta
directamente al río en crudo, es decir sin tratamiento, el vuelco
de los atmosféricos, y está autorizado por el organismo provincial
encargado de fiscalizarlo “sólo para casos de emergencia”.
Según el diputado Fabris, quien al día siguiente realizó
la denuncia ante la Defensoría, la planta no acreditaría inspecciones
directas de la autoridad de aplicación en los últimos cinco años.
Ante el giro que tomaron los acontecimientos, Alfano
anunció que la planta acababa de salir de servicio y se había visto
obligado a hacer el by pass que sus invitados acababan de descubrir.
El miércoles 6, el Defensor del Pueblo Eduardo Mondino realizó
una inspección ocular en la planta, conjuntamente con la Unidad
Fiscal de Medio Ambiente, donde pudo constatar, según consta en
su informe “una situación irregular en el funcionamiento de la
planta”.
“Visiblemente, en nuestra inspección, el vuelco hacia
el Reconquista era oscuro, con efluentes sólidos, mientras que el
desagote de un sistema adecuado debería ser agua prácticamente límpida”
–dijo puntualmente el ombudsman.
Tras la visita de la Defensoría del Pueblo, el jueves 7 la
planta de tratamiento de Campo de Mayo permaneció cerrada por decisión
de sus administradores, y esto provocó el embotellamiento de más
de un centenar de camiones atmosféricos
sobre la Ruta 8. Los conductores, furiosos, amenazaban con desagotar
los tanques sobre el pavimento. El viernes 8 sin embargo la situación
volvió a la “normalidad” .
Mientras la Defensoría espera la contestación de la ministra
Nilda Garré, la Asociación de Abogados Ambientalistas prefirió redoblar
la ofensiva y solicitó la intervención de la Corte Suprema, para
que se conforme un comité de cuenca tripartito como el que
se instaló para la cuenca Riachuelo-Matanza.

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